finca el moro

un rincón de paz.

nuestra historia

En 1973 llegaba, desde Inglaterra, una Hermione adolescente a Sevilla.

En lugar de estudiar, se distrajo con salidas a caballo por las dehesas sevillanas y finalmente se enamoró de este rincón del mundo montada a la grupa de un peregrino rociero.

En 1979 conoció a Nick y pasaron los siguientes diez años trabajando en el este de África y el sur de Escocia, pero ella siempre soñaba con volver a Andalucía y sobre todo al Rocío.

Treinta años después, aquí siguen, en la primera finca que visitaron cuando decidieron hacer de Andalucía su hogar.

Poco después de su segunda peregrinación nacía Daisy Rocío y Finca el Moro la vio crecer.

Después de treinta años acogiendo a huéspedes, organizando rutas a caballo, a pie y retiros de yoga, Daisy toma las riendas de la finca y esperamos que este rincón de paz en las sierras andaluzas la cuide tan bien como nos ha cuidado a nosotros, sus padres.